Sharenting, o publicar fotos e información de nuestros hijos en Internet: una práctica que puede tener fatales consecuencias
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Sharenting, o publicar fotos e información de nuestros hijos en Internet: una práctica que puede tener fatales consecuencias

El sharenting es una práctica cada vez más habitual entre los padres, y consiste en publicar fotos, vídeos o cualquier otro tipo de información sobre sus hijos en las redes sociales. Desde las primeras ecografías, hasta sus primeros pasos, fiestas cumpleaños, vacaciones, caída de los primeros dientes, festivales escolares... Cualquier acontecimiento o dato importante en la vida de un niño es susceptible de ser compartido en Internet por algunos progenitores.

Pero esta sobreexposión, que en la mayoría de las ocasiones se produce sin permiso explícito por parte del niño, puede conllevar peligros como el ciberacoso, grooming, suplantación de identidad, robo de datos u otros delitos relacionados con internet.

Una huella digital construida sin permiso

Según las estadísticas, al cumplir los seis meses el 81% de los bebés ya tiene presencia en Internet, y en sus cinco primeros años de vida habrá 1.000 fotografías suyas circulando por la red. Además, un 5% de los niños menores de dos años cuenta con un perfil en redes sociales creado por sus padres, cifra que se incrementa a medida que van cumpliendo más edad.

En la mayoría de las ocasiones los padres no piden permiso a sus hijos para compartir material audiovisual o información sobre ellos, y últimamente hemos visto como esto ha llevando a algunos adolescentes a denunciar a sus padres por considerar que la información y fotos publicadas durante su infancia han arruinado su vida y reputación.

No en vano, según la universidad de Michigan, el 56% de los padres cuelga fotografías potencialmente vergonzosas de sus hijos, que puede afectarles durante su adolescencia o incluso en su etapa adulta, interfiriendo en su vida social y laboral.

Y es que no somos conscientes de que todo el material de nuestros hijos que vamos subiendo a Internet va formando su huella digital, que quedará en la nube para siempre.
Internet

Esto llevará a que cuando alguien realice una búsqueda en Internet con el nombre de nuestro hijo, ahora o dentro de 20 años, le aparecerá lo que nosotros hemos ido construyendo; es decir, su reputación digital.

Esto es algo sumamente importante, y aunque en un primer momento a los padres pueda parecernos un tema banal, para nuestro hijo podría no serlo en un futuro y considerar que hemos violado su derecho a la intimidad o hemos perjudicado de alguna manera su honor.

Los peligros del sharenting

Pero la huella digital de nuestros hijos construida sin su permiso es sólo una de las muchas consecuencias que acarrea el sharenting, una práctica que aunque los padres realizan sin ninguna maldad, puede entrañar graves riesgos para el menor, según explican los expertos.

  • Ciertas fotografías o informaciones publicadas pueden afectar a la reputación del niño, perjudicándole en su entorno social o en el colegio. Quizá los padres no nos damos cuenta cuando publicamos en nuestras redes sociales datos privados de nuestros hijos, como problemas de salud, gustos, circunstancias académicas, problemas de comportamiento...

Pero todo esto puede llevarle a sufrir situaciones de ciberacoso o bullying, además de chantajes o amenazas. No debemos olvidar que las fotografías o información que subimos a Internet puede reproducirse de manera indefinida en muy poco tiempo, y acabar en manos peligrosas o expuesta en lugares inapropiados.

Toda esta información es aprovechada por los pedófilos para contactar con los niños y ganarse su confianza, lo que se conoce como grooming o ciberengaño pederasta.

Consejos para publicar fotografías de nuestros hijos

Compartir Fotos

Consciente de las dudas y preocupaciones que despierta el uso de las TIC, el espacio #PorUnUsoLoveDeLaTecnología,ofrece a los padres información, vídeos y consejos para hacer un uso correcto y responsable de las tecnologías.

Y en lo que respecta al sharenting, también nos ofrece una serie de recomendaciones a seguir si decidimos publicar información o fotografías de nuestros hijos en Internet:

  • Familiarizarse con las políticas de privacidad de las redes sociales en las que vayamos a publicar información.

  • Activar notificaciones que alerten cuando el nombre de nuestro hijo haya sido objeto de búsqueda en Google.

  • Compartir la información de manera anónima y no mostrar sus caras. En este sentido, la abogada María Sánchez nos comentaba además en una entrevista la importancia de proteger la identidad de los niños no facilitando sus nombres, localizaciones, colegio donde estudian ni ningún otro dato personal.

Así mismo, debemos saber que publicar en redes sociales la imagen de otros menores que no sean nuestros hijos sin el consentimiento de sus padres, está absolutamente prohibido, ya que estaremos violando su derecho a la intimidad.

  • Consultar siempre a los niños antes de publicar cualquier foto o información sobre ellos, y respetar su opinión y decisión si nos piden que no publiquemos acerca de sus vidas en redes sociales.

  • Nunca publicar fotografías en las que el menor aparezca desnudo, ni siquiera de recién nacido o bebé.

  • Pensar en el efecto que puede tener lo compartido, y cómo puede afectar la autoestima de nuestros hijos.

Y si ya hemos compartido fotografías o información de nuestros hijos en nuestros perfiles sociales, se aconseja revisar la privacidad de nuestras publicaciones, teniendo en cuenta que en Facebook la imagen de portada y de perfil son públicas. Así mismo, tampoco debemos descuidar nuestra imagen de perfil de Whatsapp.

Os dejamos este vídeo que forma parte de la campaña #Porunusolovedelatecnología, y que viene a resumir lo que hemos explicado en el post. Antes de publicar información o fotos de tus hijos en Internet, piénsatelo dos veces. Protégeles.

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