“Nunca fui mala militar hasta que fui madre": una legionaria denuncia sufrir acoso tras pedir permiso para cuidar a su hija

“Nunca fui mala militar hasta que fui madre": una legionaria denuncia sufrir acoso tras pedir permiso para cuidar a su hija

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La conciliación familiar es muy difícil para las madres trabajadoras, y lamentablemente lo es aún más en el ámbito militar, donde ser mujer y encima madre, es en muchos casos motivo de discriminación. Así lo denuncia una legionaria, madre de una niña de dos años, que asegura sufrir acoso tras haber pedido permiso para cuidar a su hija.

La soldado solicitó permiso para no asistir al desfile del pasado 8 de diciembre al no tener quien cuidara de su hija. Reclamó entonces un día de asuntos propios al que tienen derecho los militares, pero le fue denegado. Tras ese incidente asegura haber sido blanco de acoso constante por parte de sus superiores. Hoy hemos sabido que el jefe del Ejército de Tierra decidió activar en este caso el protocolo frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas.

¿Qué sucedió el 8 de diciembre?

La soldado, destinada en el Tercio Juan de Austria de la Legión, disfruta de una reducción de jornada de una hora diaria para cuidar a su hija de dos años (con la disminución proporcional de sus retribuciones), un derecho que tienen todos los militares a cargo de hijos menores de 12 años.

La legionaria fue convocada para desfilar en los actos de la patrona de Infantería el pasado 8 de diciembre en la base de Viator (Almería). Al ser festivo, no tenía con quien dejar a la niña, ya que su marido, también soldado, solicitó permiso y le fue rechazado, y su madre estaba convaleciente de un cáncer. Entonces reclamó un día de asuntos propios, que le fue denegado y el 7 de diciembre al no tener más remedio, comunicó a su superior que, sintiéndolo mucho, no acudiría al desfile.

Cuando llegó el lunes al cuartel, el sargento le dijo que lo que había hecho es una deslealtad absoluta, que iban a arrestarla, y la sancionaron con tres días de multa por faltar a la celebración de la Inmaculada. Además, le recriminó:

“Lo que has hecho no tiene nombre, es una deslealtad absoluta. Si pasas de venir a un desfile ¿qué harás cuando haya una guerra? Si fueras civil hoy mismo te echaría a la calle y tu hija se moriría de hambre. Los privilegios son para gente que cumple, así que olvídate de estudiar para el curso de cabo”.

Legionarias-acoso-madre

La reducción de jornada es un derecho de los padres trabajadores, y también de las madres militares. En el ejército, este permiso las exime de participar en guardias, maniobras y otros actos, como podría haber sido este, pero su disfrute está “supeditado a las necesidades del servicio”.

Su jefe considera que asistir a este acto formaba parte de las “necesidades del servicio”, que priman sobre el derecho a la conciliación familiar, y que “su ausencia de un acto relevante supuso una lesión a la disciplina” que debe ser sancionada.

Según declara, el capitán le dijo que no podía consentir que se pasara por alto su autoridad, y que debía haber hecho como otro legionario, que acudió a la base con un bebé de ocho meses liado en una manta y lo dejó en las gradas con un desconocido mientras desfilaba. (¿Cómo? Si es cierto, esto debería ser investigado)

Acoso constante

A partir de ese día, la legionaria denuncia haber sufrido acoso constante. Según ha declarado a El País, “casi a diario (su superior) le echaba alguna reprimenda delante de sus compañeros, fomentando que la aislasen”, le encargaba tareas para impedirle acudir al curso de cabo y le recriminaba que tuviera reducción de jornada, como si fuera un premio.

La soldado recurrió la sanción que se le aplicó, hecho que al capitán no le agradó en absoluto. Se le hizo saber "que la pueden arrestar por cualquier cosa”.

En una carta enviada por la soldado a la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, señala:

“Nunca fui mala militar hasta que fui madre, hasta que solicité reducción de jornada para cuidar a mi hija, hasta que pedí que se respetaran los derechos que tengo como militar”.

Protocolo frente al acoso: activado

Ahora, el jefe del Ejército de Tierra, general Francisco Javier Varela, ha ordenado activar el protocolo frente al acoso sexual y por razón de sexo en el caso de la legionaria.

Dicho protocolo de actuación se inspira en el principio de igualdad y no discriminación por razón de género y sexo, y en el respeto a la dignidad personal y en el trabajo de todo militar, recogidos en la Ley Orgánica 9/2011, de 27 de julio, de derechos y deberes de los miembros de las Fuerzas Armadas.

En la Guía Práctica para la Víctima de Acoso publicada por el Ministerio de Defensa se expone un listado de comportamientos que podrían evidenciar la existencia de una conducta de acoso por razón de sexo, entre ellos encontramos:

  • Comentarios despectivos acerca de las mujeres o de los valores considerados femeninos, y, en general, comentarios sexistas sobre mujeres u hombres basados en prejuicios de género

  • Demérito de la valía profesional por el hecho de la maternidad o de la paternidad

  • Conductas hostiles hacia quienes –sean hombres o mujeres- ejerciten derechos de conciliación de la vida personal, familiar y profesional

  • Minusvaloración, desprecio o aislamiento de quien no se comporte conforme a los roles socialmente asignados a su sexo

Es lamentable que nuestras mujeres militares tengan que lidiar a diario con situaciones de discriminación como esta por el hecho de ser madres.

Fotos | Twitter y Gtres
Vía | El País
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