Aprender a vivir con ellas y otros nueve consejos de una madre que lucha contra la ansiedad y la depresión

Aprender a vivir con ellas y otros nueve consejos de una madre que lucha contra la ansiedad y la depresión

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Vivimos en una época en la que, según una encuesta que compartimos hace tiempo, es más pesado o difícil tener hijos. Ya sea por el estilo o ritmo de vida, por el hecho de que ahora en muchas familias ambos padres trabajan o porque cada vez hay más actividades en general para los niños y los padres. Pero también, creo que vivimos en una época en la que es muy beneficiosa para las madres.

Hoy en día, temas que antes eran considerados tabú, se pueden hablar con mayor libertad, y aunque aún hay algo de estigma en algunos, el apoyo es más visible cada día. Por eso, y con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, quiero compartirte algunos consejos basado en mi experiencia personal, como madre que lucha contra la ansiedad y la depresión.

No es fácil admitir públicamente que tienes una enfermedad mental, pero yo la tengo. En realidad, tengo dos: ansiedad y depresión. Ambas me han acompañado desde la adolescencia, pero hasta hace apenas unos años fui realmente consciente de ello. Como la mayoría de las personas, pensaba que no eran gran cosa y trataba de no darles importancia. "Solo soy insegura", pensaba.

Al principio ignoras los síntomas e incluso entras en una especie de negación: ¿cómo voy a tener yo un trastorno mental? Nunca he sentido que me haya faltado nada en la vida, sin embargo, no era completamente feliz. El problema con la dificultad de aceptar el padecer algo así, es ese prejuicio de "loca" con el que suelen asociarse.

No me extenderé mucho hablando de esos primeros años pues lo que quiero compartir hoy, además de mi experiencia, es un poco de ayuda a quienes estén pasando por lo mismo. Si logro ayudar a una persona, habrá valido la pena animarme a hablar de esto de forma tan abierta.

Aunque siempre estuvieron ahí de alguna manera acompañándome, la situación empeoró cuando me convertí en madre, o mejor dicho, mis amigas ansiedad y depresión comenzaron a tomar mayor terreno. Hasta que llegó el día, cuando mi hija tenía tres años recién cumplidos, que comencé a tener pensamientos suicidas.

Nunca había comprendido cómo era posible que alguien pensara que el suicidio era la única opción, hasta que me pasó a mí. A mí, que tenía salud, juventud, familia, pareja, una tierna hija, el trabajo de mis sueños y buenos amigos. Pero pasa, porque este tipo de enfermedades no discrimina a nadie y podría sucederle a cualquiera. Y justamente eso hace más difícil aceptar que tienes ansiedad y depresión.

Mi culpa como mamá era muy grande, pues no lograba entender por qué me sentía así si tenía una pequeña que dependía de mí y que alegraba cada día. Afortunadamente, mi historia no tuvo un final trágico como ha sucedido con otras madres. Escribir tanto de depresión postparto y otros temas de salud en general, me ayudó a identificar los síntomas y reconocer que necesitaba ayuda.

Sé que como madres a veces nos dejamos para el último lugar en nuestra lista de prioridades, pero mamá, nunca te olvides de ti. Hay una frase que dice: "Lo más importante es que los padres estén bien, para que puedan criar bien. Al revés no funciona", y cuánta razón tiene.

Consejos para luchar contra la ansiedad y la depresión

Mujer Relajada

Maternar es difícil, pero hacerlo cuando además tienes un trastorno mental, hace que todo se convierta en un verdadero reto. Afortunadamente, hay algunas cosas que puedes hacer para luchar contra la ansiedad y la depresión cuando eres mamá, por lo que te comparto algunos consejos que me han funcionado.

Busca ayuda profesional

Esto es lo primero y más importante que deberás hacer. No tiene nada de malo ni vergonzoso reconocer que necesitas ayuda profesional, incluso, creo que es algo de valientes el aceptar que no puedes hacer las cosas por ti solo. Busca un psicólogo y acude a terapia, pero ten en mente que las cosas no mejorarán por arte de magia y aunque es algo que te ayuda, no dependerá solo de ir a terapia.

Dependiendo de tu caso en particular, la terapia quizás será lo único que necesitarás, pero si no es suficiente tu psicólogo te recomendará asistir a un psiquiatra para complementar la terapia. Aunque éste no ha sido mi caso, conozco personas que han necesitado medicamentos y les ha ayudado mucho. Si es así, no sientas avergonzada de necesitar antidepresivos o ansiolíticos, lo que estás haciendo es un acto de amor propio.

Haz ejercicio

Hay una frase en la película Legally Blonde (Una rubia muy legal en España, Legalmente rubia en México) que es muy famosa: "El ejercicio libera endorfinas, las endorfinas te hacen feliz". Quizás parezca algo superficial, pero tiene mucho de cierto y de hecho, el ejercicio es algo que ayuda mucho a quienes padecemos ansiedad y depresión.

Incluso, otras amigas mamás que también padecen estos trastornos, afirman que el ejercicio es una de las actividades que las mantiene sanas y con estas enfermedades a raya. A algunas les funciona correr y a otras bailar, lo importante es que encuentres uno que se adapte a tu estilo de vida y te ayude a sentirte mejor.

Medita o haz yoga

Yoga Embarazo Padmasana

¿Qué hacemos en momentos difíciles o estresantes? Respirar profundo. Aprender a controlar la respiración es algo que nos ayuda a volver a encontrar la calma y pensar con claridad cuando nuestro cerebro se abruma. En el yoga y la meditación, podrás aprender ejercicios para controlar tu respiración y ayudarte a disminuir la ansiedad y depresión.

Escucha música relajante

Otra cosa que te puede ayudar a tranquilizarte, es escuchar música relajante. Para cada quien funciona diferente, pero en especial suele ser de mucha ayuda la música de sanación o para hacer yoga (puedes encontrar diversos playlists en YouTube o en Spotify).

Si eso no te sirve, puedes escuchar una canción llamada "Weightless", de Marconi Union, que de acuerdo con un estudio realizado en 2017, ayuda a reducir los niveles de ansiedad hasta en un 65% y está considerada como la canción más relajante jamás compuesta. Yo la he probado y funciona, pues inclusive fue creada precisamente con el objetivo de ayudar a reducir la ansiedad.

Rodéate de afirmaciones positivas

Cuando se padece ansiedad o depresión, es como tener un crítico interno cuya voz resuena en nuestra cabeza, llenándonos de pensamientos negativos o pesimistas. Contrarresta esto llenándote de afirmaciones positivas: cuelga un cuadro con alguna frase que te motive, anota en el espejo algo positivo sobre ti para leer cada mañana, coloca en el fondo de pantalla de tu móvil alguna frase linda que te haga sonreír y recordar lo bonita que es la vida.

Elimina a la gente tóxica

Mujer Viendo El Movil

Con esto no sólo me refiero a quienes que te hacen daño de forma obvia o visible, sino a aquellos que de alguna manera afecten tu estado de ánimo. A veces, por más que deseemos continuar con algunas amistades, éstas nos hacen más daño que beneficio.

Identifica cómo te sientes después de ver o hablar con alguien en particular: ¿feliz o desanimado? Tú misma obtendrás la respuesta y podrás tomar una decisión. En mi caso, a veces me sentía como drenada después de convivir con ciertos amigos, como si toda la energía que tenía me la hubiesen robado. Si no puedes dejar de convivir con estas personas, intenta limitar la frecuencia con la que les miras.

Busca algo que te haga reír

Dicen que la risa es el medio para combatir muchos males, y aunque no es lo único que necesitas para salir de un estado depresivo o ansioso, es algo que puede ayudarte mucho. Ver alguna serie o película graciosa que te haga reír ayudará a que estés más enfocado en el momento presente, en lugar de que tus pensamientos se desvíen hacia otro lado.

Agradece

Mujer Relajada

Sé que suena como una de las frases que las personas dicen cuando intentan ayudar a alguien que tiene depresión, "mira lo afortunado que eres". Y si bien no siempre funciona, yo he visto que resulta útil cuando recién comienzan a invadirte la depresión y la ansiedad. Hacer una lista de todo lo que tenemos y agradecer, es una bella forma de sentir que tu alma es reparada.

Aprende a vivir con ellas

En algunos casos, la depresión o la ansiedad se pueden limitar a algo de una ocasión y no volver nunca más. Pero en la mayoría de las personas, es algo que una vez que sucede, puede volver a ocurrir en el futuro. Suena duro, pero es necesario aprender a vivir con ellas, no a manera de resignación, sino para entender y comprender que son parte de tu vida, aceptarlas y encontrar la mejor forma para lidiar con ellas.

Crea un plan de emergencia

Parte de aceptar y aprender a vivir con ansiedad o depresión, es el prepararte para saber cómo actuar en caso de una recaída. Aunque no es seguido, he tenido un par de crisis de ansiedad y pánico después de haber pasado por mi episodio de depresión profunda.

Algo que ayuda mucho en estos casos es tener un plan de acción o emergencia para realizar en caso de una posible crisis. En mi caso, tengo un escrito que redacté para leer en este tipo de situaciones y que tengo siempre al alcance en mi cuenta de correo y la aplicación de notas de mi móvil.

En él incluyo algunas frases y afirmaciones para volver a enfocarme ("Lo que sientes durante un período de ansiedad no es la verdad", "Tu realidad es que eres una persona amada y debes disfrutar de eso"), así como pequeños atajos como los que aquí te comparto para recordarlos y actuar, como escuchar la canción que comentaba, ver alguna película graciosa, hablar con alguna amiga que me entienda, etcétera.

Cada persona vive este tipo de enfermedades mentales de forma diferente, pero espero que estos consejos como madre que lucha contra la depresión y ansiedad puedan serle útiles a quienes estén pasando por algo así. No te rindas y siempre que lo necesites, pide ayuda. Recuerda que no estás sola y padecer este tipo de problemas no te hace mala madre.

Fotos | iStock

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