Las lesiones orales más frecuentes en la infancia: cómo prevenirlas y tratarlas

Las lesiones orales más frecuentes en la infancia: cómo prevenirlas y tratarlas
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En la mayoría de los casos, las lesiones orales que presentan a veces los niños son benignas y se solucionan en pocos días con los cuidados adecuados. Pero la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) insiste en la importancia de que éstas sean valoraradas por un especialista, de cara a detectar cuanto antes problemas más serios.

Te contamos cuáles son las principales lesiones orales que se presentan en la infancia, qué síntomas presentan y cómo podemos aliviarlas.

Aftas bucales

Las aftas son, quizá, la lesión oral más común en los niños y también una de las más dolorosas. Son pequeñas llagas de color blanco o amarillento que se localizan generalmente en la zona interior de los labios, las mejillas o la lengua.

Aftas

Molestan mucho a la hora de comer, a veces a la hora de hablar y duelen si las rozamos o frotamos con la lengua o los dientes. Las causas que propician su aparición son varias:

  • Infecciones víricas o bacterianas
  • Defensas bajas o sistema inmunitario alterado por alguna situación previa
  • Mala higiene bucodental
  • Falta de vitaminas y minerales, siendo la carencia de hierro, vitamina b12 y ácido fólico las que más pueden afectar.

Suelen curar solas al cabo de unos días, pero si el niño se encuentra especialmente molesto podemos consultar con el pediatra para ofrecerle tratamiento contra el dolor.

No siempre se puede evitar su aparición, pero sí podemos contribuir llevando una dieta sana y equilibrada y manteniendo una correcta higiene dental.

Infección por levaduras (muguet)

El muguet es una infección muy común provocada por un hongo que se manifiesta en forma de manchas blancas en el interior de las mejillas, el paladar, la lengua y los labios.

La apariencia blanquecina nos recuerda al aspecto que se queda en el interior de la boca tras beber un vaso de leche, por lo que puede ser difícil de detectar en un primer momento. La diferencia es que las manchas de muguet no desaparecen al enjuagarse o tratar de limpiarlas con una gasa húmeda.

En principio es algo inocuo que desaparecerá en pocos días, aunque a veces puede resultar especialmente molesto y provocar ardor en la boca y por consiguiente, rechazo a los alimentos.

Ante los primeros síntomas, debemos consultar de inmediato con el pediatra para evitar que la infección se extienda y provoque más molestias, y prestar especial atención a los bebés con muguet que rechazan el pecho o el biberón.

Aunque el muguet es más común que salga en los bebés también puede aparecer en niños más grandes, sobre todo después de un tratamiento antibiótico que altera la flora bacteriana de la boca.

Boqueras o queilitis angular

Se trata de una lesión inflamatoria en los labios que provoca grietas y fisuras en una o ambas comisuras. Son bastante molestas y suelen tardar tiempo en curar porque empeoran con la humedad de la saliva, la apertura de la boca o con cualquier movimiento o gesto que hagamos con los labios.

boqueras

Como ya no explicara hace unos meses la doctora Iglesias Sánchez, la principal causa de aparición suele ser la acumulación de saliva en la comisura de la boca que acaba macerando la piel y provocando una fisura. Pero también pueden darse por otros motivos como el frío, el estrés, la incubación de un proceso gripal o una alimentación inadecuada.

En el caso de los bebés, lo más habitual es que aparezcan por culpa de lesiones que se hace el niño de manera inconsciente al llevarse objetos a la boca.

Con paciencia, una correcta higiene bucondental y mucha hidratación con vaselina, las gretas acaban desapareciendo al cabo de unos días. Pero si no fuera así es importante consultar con el pediatra para una valoración más exhaustiva.

Herpes labial

La gingivoestomatosis herpética, o infección por el virus del herpes simple, es una infección vírica que provoca ampollas y úlceras en la boca (labios, lengua, encías e interior de las mejillas) o en la cara. Recibe también el nombre de herpes labial o herpes bucal.

Las causas de aparición pueden ser variadas:

  • Estrés,
  • Tras una larga exposición al sol
  • Sistema inmune debilitado
  • Tras un proceso gripal con fiebre
  • Por contacto directo con otra persona afectada

En ocasiones, las heridas pueden ser muy aparatosas y cursar con mucho dolor, además de presentar otros síntomas como fiebre, malestar general, dolor de cabeza o pérdida de apetito.

Ante los primeros síntomas es importante consultar de inmediato con el pediatra, quien nos dirá cómo actuar en función de la gravedad de la lesión. Además, debemos tener en cuenta que se trata de un virus muy contagioso, por lo que en caso de que nuestro hijo presente herpes labial deberemos evitar su contacto directo con otras personas (especialmente con bebés, dado el grave riesgo que puede suponer para su salud y su vida contraer esta infección).

Gingivitis

La gingivitis es una afección bucal que afecta a las encías, provocando inflamación, enrojecimiento, dolor y sangrado.

Gingivitis

La causa principal es la acumulación de placa bacteriana en las encías, por lo que la mejor forma de mantenerla a raya es llevando una higiene bucodental adecuada, utilizando pasta dentífrica con flúor (con cantidades adecuadas a la edad del niño) y cepillarse los dientes depués de cada comida.

Igualmente, también es importante tener una alimentación sana y equilibrada, ya que un correcto aporte de calcio y vitamina C ayudará a tener encías fuertes.

Glositis migratoria o lengua geográfica

Se trata de una patología benigna, crónica y de carácter inflamatorio que afecta a la lengua y que comienza en la infancia.

Inicialmente, aparece una placa blanquecina que se extiende hacia los bordes de la lengua (y que puede confundirse con muguet), y va evolucionando hacia la formación de anillos o surcos irregulares, que pueden cambiar de forma y tamaño con el paso de los días.

No es algo contagioso y generalmente no suele provocar ningún problema, aunque con la ingesta de alimentos picantes o ácidos el niño puede notar cierto escozor.

No se conoce con exactitud la causa y la lista de factores que pueden estar detrás de la lengua geográfica es muy larga. Tampoco existe un tratamiento específico, y por lo general suele cursar con brotes que aparecen y desaparecen por diversos motivos, entre las que figura el estrés.

¿A quién consultar en caso de detectar estas lesiones?

Si nuestro hijo presenta alguna de estas lesiones orales es importante consultarlo con su pediatra, aunque los expertos reclaman un abordaje multidisplinar que permita discernir entre lesiones benignas y graves:

"La boca es uno de los territorios en los que desarrollan su trabajo diferentes especialistas (dermatólogos, pediatras, estomatólogos, digestólogos, cirujanos...) y en donde las lesiones pueden ser de naturaleza benigna –lo más frecuente-, pero también constituir indicios de dolencias graves, lo que hace siempre recomendable una evaluación exhaustiva” - expuso el doctor Vicente García-Patos, vicepresidente de la cademia Española de Dermatología y Venereología, en el 46º Congreso Anual celebrado hace unos meses.

Asimismo, en este Congreso se reflexionó sobre la dificultad de administrar el tratamiento a los niños que padecen este tipo de lesiones: “Es clave disponer de formas farmacéuticas que faciliten la administración en niños, como geles, piruletas... Hay pocas opciones, y en la mayoría de los casos hay que formularlas”, destacaron los expertos.

Vía AEDV

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