La respuesta de una madre cuando alguien le hizo notar que "se había descuidado" después de tener hijos

La respuesta de una madre cuando alguien le hizo notar que "se había descuidado" después de tener hijos

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Si me pusiera a enlistar todas las cosas que las madres hacemos y pensamos durante el día, probablemente terminaría con una lista larguísima (si es que la termino). Son tantas las cosas, pendientes, prioridades y responsabilidades que tenemos, que a veces, podemos dejar para después algunas cosas.

Una de esas cosas, puede ser nuestra apariencia cuando somos madres, que si bien no dejamos de cuidarnos, nuestra percepción sobre ésta puede cambiar acorde a nuestro nuevo estilo de vida. Así le sucedió a una madre, quien decidió responder cuando alguien le hizo notar que se había descuidado a ella misma después de tener hijos.

Amy Weatherly es una mamá bloguera de Texas que tiene tres hijos y recientemente compartió una publicación en su cuenta de Facebook en la que narra el encuentro que tuvo con una amiga a la que no veía hace tiempo. Y aunque le dio mucho gusto reencontrarse con su amiga, un comentario que dijo la dejó reflexionando.

A modo de broma, ella le dijo: "No puedo creer que estoy viéndote en público sin maquillaje y en zapatillas deportivas. ¿Quién eres ahora?". La primera reacción de Amy fue reírse, porque solía ser de esas chicas que solo usaba zapatos altos y ropa a la moda, nunca salía a la calle sin accesorios y maquillaje. Pero las cosas ahora eran distintas y solo se rió y le respondió: "Sí, algo en el tercer bebé me hizo descuidarme".

Pero después de despedirse, Amy se quedó pensando y después se sintió muy desanimada por lo que había dicho sobre que se había descuidado. Sabía que las cosas habían cambiado después de tener hijos, pero se cuestionó si en realidad se había descuidado. Y decidió que no era así, compartiendo su emotiva respuesta a su amiga y a ella misma en la siguiente publicación.

"Soy más segura de mí misma ahora. Ahora es menos probable de que sufra por un grano o me pierda una salida por tener el cabello sucio. Es menos probable que me deprima si a alguien no le agrado o me llene de inseguridad porque no me invitaron a esa fiesta", cuenta Amy. "La verdad es que, me gusto mucho ahora, definitivamente más que antes. No volvería a ser la chica del cabello bonito ni por todos los vaqueros y cafés del mundo".

Continuó cuestionándose por qué continuábamos usando esa frase sobre descuidarse, para evidenciar que muchas madres y mujeres adultas ya no eran las mismas que antes, simplemente porque ya no lucían tan arregladas ni seguían tendencias de moda.

"Si damos un paso atrás y mantenemos nuestra boca llena de juicios cerrada, probablemente encontremos que esas mujeres no se han descuidado en lo absoluto. Probablemente descubriremos que en realidad se han encontrado y apreciado y amado a ellas mismas, y se han dado cuenta de quienes son como personas no tiene absolutamente nada que ver con llevar pestañas postizas o tinte en el cabello o pendientes enormes (que aún amo, por cierto), sino con absolutamente todo lo relacionado con su corazón, su mente y su alma", continúa Amy.

Comenta que quizás, ahora esas mujeres se han dado cuenta que están cómodas simplemente siendo ellas mismas en su esencia sin necesitar nada más, amando a su familia, entregándose a sus hijos, disfrutando a sus amigos, ayudando a otros y manteniéndose optimistas a pesar de las adversidades. Y cuenta que todos deberíamos aplaudirles, pues cada una de ellas va siguiendo su camino hacia su libertad, tal cual como es.

Y a manera de recordatorio, ella pide que cuando cualquier mujer, madre o no, se sienta mal porque ya no luce igual que hace años, piense lo siguiente:

No te has descuidado. Deja de decirte eso. Es rudo. Es despectivo y es absurdo. No te has descuidado, simplemente dejaste esa necesidad de lucir perfecta todo el tiempo. Simplemente has dejado las cosas que no eran importantes y las has cambiado por lo que dejará un legado duradero. Has dejado las cosas que duran poco, por aquello que durará generaciones y generaciones.

Ponte maquillaje cuando puedas, arréglate el cabello cuando tengas tiempo, consiéntete, cuídate, invierte en un nuevo atuendo sin sentirte mal por ello. Solamente no dejes que esas cosas exteriores te definan. Ya no. No son tú. Son cosas, y esa es la gran diferencia entre ambas. Eres más que una cara bonita.

Eres una mamá. Eres una esposa. Eres una hermana. Eres una amante. Eres una luchadora. Eres una guerrera. Eres una hija. Eres una estudiante. Eres una maestra. Eres una soñadora. Eres hacedora. Eres generosa. Eres una creyente. Tú eres tú, y eso nunca podrán quitártelo.

La publicación de Amy ha hecho que muchas madres se sientan identificadas, pues aunque es verdad que ser madre no implica olvidarse de una misma, muchas cosas cambian después de la llegada de los hijos. El tiempo se reduce, las prioridades cambian y valoramos las cosas de forma muy distinta a como lo solíamos hacer después de ser madres.

Así que al igual que Amy, no te sientas más si ya no luces como antes. Quizás en el exterior no sea tan notorio, pero en el interior, te aseguro que has crecido mucho como personas y has obtenido grandes aprendizajes sobre la vida y sobre ti misma después de ser madre.

Foto | Pexels
Vía | USA Today

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