Nueve errores comunes que cometen los padres al usar la silla del coche con sus hijos

Nueve errores comunes que cometen los padres al usar la silla del coche con sus hijos
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A pesar de que su uso es muy común y los padres actuales están informados sobre la importancia de que los niños siempre viajen usando un sistema de retención infantil (SRI), usar estos dispositivos de forma errónea es más común de lo que pensamos.

Para asegurarnos que nuestros hijos viajen protegidos, te compartimos algunos de los errores más comunes que cometen los padres al usar la silla del coche y que debemos evitar.

Usar una silla que no corresponde a su tamaño y peso

El primer error que algunos padres suelen cometer con las sillas para el coche sucede incluso antes de que sus hijos la usen: al momento de comprarla. Es importante que desde el inicio seamos cuidadosos y elijamos la mejor silla para que nuestro hijo viaje seguro.

Para ello, habremos de guiarnos por el tamaño y peso de nuestros hijos, eligiendo una silla que corresponda al grupo correspondiente. Es fundamental respetar el peso máximo indicado por el fabricante, pues de lo contrario, en caso de accidente la silla y el arnés podrían resultar ineficaces para retener al niño.

Instalar la silla de forma incorrecta

silla coche

Muchos padres creen que basta con que los niños viajen sentados en su silla, pero de nada sirve tener una silla homologada en peso y altura, si no está correctamente anclada al vehículo.

La instalación dependerá de cada marca, ya sea ISOFIX (que es el caso de la mayoría de las sillas y coches) o bien, con el cinturón de seguridad. Es importante recalcar que la silla debe permanecer fija en el asiento, por lo que cualquiera que sea la forma de instalación, debemos asegurarnos que vaya completamente tensa y sin tener dobleces ni holguras.

No sujetar adecuadamente los arneses

Similar al punto anterior, tenemos otro error que frecuentemente se comete con las sillas para el coche. En este caso, se trata de los arneses que sujetan a bebés y niños en sus sillas y alzadores. Tenemos que asegurarnos que estén bien colocados, sin torceduras y con la tensión justa, para garantizar que puedan proteger a los niños en caso de accidente o colisión.

Colocar a los niños en el asiento delantero

El lugar más seguro para que viajen los niños (siempre en su silla o SRI) es el asiento trasero del coche, por lo menos hasta que cumplan 12 años de edad o midan 135 centímetros de altura.

Comprar una silla de segunda mano

Las sillas para el coche pueden llegar a ser caras, pero comprar sillas de segunda mano puede ser peligroso. El paso del tiempo y el uso cotidiano de los sistemas de retención infantil, así como las condiciones climatológicas hace que se desgasten y sus materiales se vayan deteriorando.

Si adquirimos una silla de segunda mano, no conocemos con certeza el uso que se le ha dado, ni si estuvo en accidentes vehiculares o si tiene algún defecto que no sea visible, haciendo que no funcionen como deberían y poniendo en riesgo la vida de los niños.

Sentar a los niños con el abrigo puesto

silla para el coche

Este es uno de los errores más frecuentes que cometemos lo padres al momento de usar la silla para el coche en temporada de frío. Pero poner a los niños en su silla con el abrigo puesto genera un volumen falso en el tórax del niño, haciendo que extendamos las correas del asiento para poder ponérselas.

El problema de esto es que en caso de accidente, el acolchado que lleve para el frío puede llegar a ceder por la presión del cinturón y, en consecuencia, dejar ese espacio para que el cuerpo del niño pueda deslizarse hacia afuera de la sujeción.

La recomendación es poner a los niños sin abrigo (podemos retirarlo justo antes de colocarlo en su silla) y ya que esté bien sujeto cubrirle con una mantita o el mismo abrigo.

Dejar a los bebés demasiado tiempo en ellos

Este error es uno que afecta a los más pequeños y también algo que cometen muchos padres al no conocer los riesgos que representa. Aunque las sillas para el coche son la forma más segura de viajar para bebés y niños, no deben ser utilizadas por tiempos prolongados.

En el caso de los bebés, el tiempo máximo en el que deberán permanecer sentados en la silla del coche es de una hora y media. Hay que recordar que no son cunas ni deben usarse fuera del coche, pues en el caso de los bebés existe el riesgo de asfixia postural, debido a que su cuerpo aún no tiene la fuerza suficiente y la forma de la silla hace que se flexione sobre sí mismo, lo que podría dificultar su respiración.

En viajes largos, la recomendación es hacer paradas cada hora y media, sacando a los niños de sus asientos para que se estiren, descansen y oxigenen.

Girarle en el sentido de la marcha demasiado pronto

Un error que es muy frecuente al momento de usar la silla del coche, es girarla hacia el sentido de la marcha antes de tiempo. La recomendación es que los niños viajen a contramarcha por lo menos hasta los cuatro años de edad, de acuerdo con las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría.

Dejar de usar la silla antes de tiempo

Finalmente, uno de los principales errores al momento de usar la silla del coche es que los niños dejen de utilizarla antes de tiempo. Es fácil caer en el error de que los niños ya no la necesitan cuando pueden sentarse por sí solos en el asiento del coche o al tener seis, ocho o diez años, pero la edad no es un buen indicador para saber hasta cuando los niños deben viajar utilizando un SRI.

Por seguridad, todos los niños deben viajar en coche usando una silla o elevador por lo menos hasta que midan 150 centímetros de altura.

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