Lo que nadie te cuenta sobre las primeras 24 horas con tu bebé

Lo que nadie te cuenta sobre las primeras 24 horas con tu bebé
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No hay cita que infunda una mezcla de sentimientos más intensa como la del nacimiento de tu bebé. Nueve meses de espera, un parto (que es uno de los momentos más complejos que puede llegar a vivir una mujer), y el encuentro cara a cara con esa personita con la que has soñado tantas veces y que ahora por fin está entre tus brazos, es la antesala de un período de tiempo inolvidable, por la cantidad de emociones que trae tras de sí.

Después de siete años de haberlo vivido por primera vez, os puedo asegurar que no he necesitado hacer mucha memoria porque esas 24 horas se quedaron grabadas a fuego en mi memoria. No hablaré de la segunda vez porque (al menos en mi caso), fueron diferentes al saber a lo que me enfrentaba:

No te vas a poder creer que ese bebé tan pequeño es tuyo

El cambio de estar embarazada a tener al bebé es tan increíble, que te tardas en asimilar que él (o ella), ya está aquí y que efectivamente, eres su madre. Cuando en el hospital alguna enfermera o médico te dice "hola, mamá, ¿cómo te encuentras?, te suena rarísimo. "Mamá"... esa palabra que te sube a un nivel en el que sientes de golpe y porrazo con 400 kg de responsabilidad sobre la espalda con tan solo escucharla.

No vas a poder parar de mirarlo

Bebe

Yo no podía, desde luego. Mi bebé era tan pequeñita además, que me parecía lo más frágil y lo más bonito que había visto en mi vida. Creo que es la reacción normal que tienes cuando algo te parece increíble, como su existencia.

El amor puede surgir de inmediato... o no

Parece que todas las madres deberíamos sentir que morimos de amor por ese bebé que acaba de nacer, pero no a todas -ni a todos- nos pasa: no sentir esa conexión que te hace llamarle "el amor de mi vida" (frase que aparece en el 99% de fotos de madres recién paridas en Instagram, especialmente si son famosas), puede no surgir de inmediato.

Sin embargo, no debemos sentirnos raras (ni mucho menos culpables) porque es absolutamente normal. No hay un momento específico en el que debes sentir esa explosión de sentimientos por tu bebé, que puede depender, entro otras cosas, del tipo de parto que hayamos tenido: si fue traumático, si hemos estado separadas muchas horas de él, o si este ha sido muy largo y el agotamiento te supera. El amor surgirá poco a poco y no vas a tener necesidad de forzarlo, hasta que no entiendas como has podido vivir sin él (o ella)

Vas a sentir miedo por no saber actuar como se espera que actúes

Poco se habla de esos momentos en los que el bebé necesita algo -llámese un cambio de pañal, comida o lo que sea- y todo el mundo, desde tu pareja, suegra, madre o sanitario, pretende que tú sepas exactamente qué, cuando y como hacerlo. Esa presión puede llegar a ser realmente abrumadora. Pero tranquila, no te dejes influenciar y sigue tu instinto. Ya aprenderás.

Dar el pecho te va a generar sensaciones que nunca habías experimentado

Pecho Jpg

Con esto no quiero decir que estas sensaciones son buenas o malas, porque cada persona es un mundo y las circunstancias que rodean a la lactancia materna (como el tipo de parto que hayas tenido o si al momento de dar a luz aún hayas tenido dudas si dar el pecho o no), hacen que sea una experiencia única. Lo que sí os puedo asegurar es que es asombroso ver cómo tu bebé recién nacido se alimenta de ti.

Si tienes dudas, el bebé no se engancha y llora, o te duele, no dudes en pedir ayuda a la enfermera o una asesora de lactancia que te ayude en los primeros pasos. La primera leche que te saldrá es el calostro, un líquido seroso y amarillento que es oro líquido para tu bebé por sus propiedades inmunológicas (tanto que es llamado "la primera vacuna"). No creas que eso no le alimenta.

Vas a sorprenderte (mucho) cuando veas las primeras cacas de tu bebé

A pesar de haber leído mucho sobre maternidad durante el embarazo, creo que me perdí la parte del meconio. Estas con las primeras cacas que hace el bebé, de color verdoso, pastoso y bastante desagradables, y si no sabes que esto es normal, puede que te lleves un buen susto pensando que al bebé le pasa algo (verídico).

Apenas vas a poder dormir

A todas nos lo han dicho muchas veces, pero generalmente crees que no es para tanto hasta que no te ves ahí, viendo como el bebé se despierta cada dos por tres. La inseguridad que te genera el poder cometer errores hace que intentes poner tus cinco sentidos en cada cosa que haces, así que vas a estar en modo alerta durante mucho tiempo y esto a su vez te agotará más.

Con el paso de los meses podrás cambiar el pañal en la penumbra, dar el pecho sin un ápice de luz y poner un chupete prácticamente durmiendo. Pero la primera noche, definitivamente no.

Vas a imaginar con terror el momento en el que te den el alta

Recuerdo como si fuese ayer el momento en el que mi médico me dijo "bueno, pues ya os podéis ir a casa", y yo respondí con un sorpresivo "¿Ya?". Al imaginarme todo eso que estaba ocurriendo en la habitación del hospital, pero en casa -sin pediatra, enfermeras ni matrona-, me entraron sudores fríos. Luego la cosa fluye, pero da un poco de respeto el cambio de escenario.

Verás a tu pareja en su papel de padre por primera vez

Papa

Si hay algo que te hace quitar la mirada de tu bebé, aunque sea por poco tiempo, es observar a tu pareja en su nuevo papel de padre. Ver a esa persona estrenarse también en una faceta tan desconocida y tan llena de sentimientos es algo que te puede llegar a emocionar muchísimo. Los nervios, los miedos, el cansancio, y la felicidad serán compartidos... es un recuerdo que siempre os va a unir porque es el punto de inflexión que corta en dos la historia de vuestras vidas.

No vas a querer recibir visitas

En esos embarazos idílicos muchas veces sueñas con tener a tu bebé en brazos y con ganas de mostrárselo a toda la humanidad (empezando por familia y amigos), para que contemplen tu preciosa y perfecta creación. 

Sin embargo, cuando ya estás ahí, dolorida, cansada, sin haber podido pegar los ojos, lo último que te apetece es recibir visitas y poner cara de felicidad y sonrisa de oreja a oreja. Tú lo que necesitas es tranquilidad para conocer y descubrir durante esas primeras horas a tu bebé, un lapso de tiempo tan importante y tan emocional para ti como madre recién estrenada.

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